‘Sueños de libertad’ – ⁠De enemiga a aliada: Cloe ayuda a Marta a destapar las mentiras de Gabriel (Mejores momentos)

El clima de desconfianza sigue creciendo en ‘Sueños de libertad’ y esta vez ha sido una conversación aparentemente inocente la que ha encendido todas las alarmas.

Cloe y Marta de la Reina, hasta ahora situadas en lados opuestos, empiezan a mirarse como posibles aliadas cuando descubren que Gabriel podría no estar diciendo toda la verdad sobre su viaje a Francia.

Todo arranca con una llamada inesperada. Dimas intenta retomar el contacto con Cloe y le propone volver a quedar, pero ella le cierra la puerta asegurando que ha conocido a “otra persona”. La casualidad —o el destino— quiere que justo en ese instante entre Marta en el despacho, pillando por sorpresa a la secretaria, que no la esperaba en absoluto.

Antes de marcharse a los almacenes, Marta le pide un favor clave a Cloe: confirmar con Francia la supuesta reunión de Gabriel con Antoine Brossard. Es entonces cuando llega el golpe de realidad. No hay constancia de ningún encuentro programado, una información que deja completamente descolocadas a ambas y que siembra una duda que ya no podrán ignorar.

La respuesta desde Francia es clara y, aunque intenta ser diplomática, resulta inquietante: “No hay constancia de que Gabriel tenga una reunión con Bogosag por un tema comercial con Sudamérica”.

La explicación posterior tampoco termina de tranquilizar: “Probablemente Gabriel no habrá querido decir nada a Antoine Brossard hasta tener cerrada alguna conclusión de su reunión con el Ejecutivo de Importaciones y Exportaciones”. Demasiadas suposiciones para una versión que debería ser firme.

Este descubrimiento marca un punto de inflexión en la relación entre Marta y Cloe. Lo que hasta ahora era distancia y recelo empieza a transformarse en una complicidad tensa, nacida de la sospecha compartida. Ambas intuyen que hay algo extraño detrás del viaje de Gabriel… y que quizá no sea solo una cuestión de negocios.

La tensión estalla cuando Marta confronta directamente a Cloe. “Sé que me estás mintiendo”, le suelta sin rodeos. Y añade una frase que revela la grieta emocional que se abre entre ellas: “No sé si me duele más tu desconfianza o saber que hay algo que te preocupa”. Cloe, acorralada, intenta restar importancia: “No, está todo bien, Chloe. De verdad”, aunque su respuesta no logra disipar las dudas.