Martina protagoniza el avance del 29 de diciembre
Uno de los grandes focos de tensión continúa siendo Martina, que sigue evitando cualquier acercamiento con Adriano. La joven, decidida a mantener las distancias, le propone una solución práctica pero fría. Esta es turnarse para estar con los niños y no remover un pasado que ambos prefieren silenciar. Martina es consciente de que Adriano es el marido de su prima y de que ella misma está comprometida con Jacobo, por lo que insiste en no cruzar líneas que podrían traer graves consecuencias. Sin embargo, la incomodidad entre ambos es cada vez más evidente.
Teresa y Pía luchan por una mejora en el servicio

En el servicio, las tensiones no son menores. Teresa intenta sin éxito que se refuerce la plantilla ante la sobrecarga de trabajo, mientras Pía sugiere a María Fernández que interceda para que Carlo sea contratado como nuevo lacayo tras la marcha de Lope. Una propuesta que abre nuevas posibilidades, pero también temores, especialmente para María, que arrastra un secreto que amenaza con salir a la luz en cualquier momento.
La dureza de Cristóbal Ballesteros vuelve a quedar patente cuando ordena a Vera limpiar los ventanales del torreón completamente sola, una tarea peligrosa e injusta. La decisión provoca malestar entre el servicio y acaba generando un inesperado movimiento: Teresa sale en defensa del mayordomo ante Petra, algo que sorprende incluso a ella misma. No obstante, más tarde no duda en encarar a Ballesteros y advertirle de que su actitud solo agravará la ya delicada relación con el personal del palacio.
Los orígenes humildes de Toño aumentan su miedo
Mientras tanto, Toño vive atormentado por la idea de no ser aceptado por el tío de Enora debido a su condición social. Candela y Simona intentan animarlo a dar el paso y enfrentarse a la situación, convencidas de que el amor merece el riesgo. Un conflicto paralelo que refleja, una vez más, las barreras impuestas por la nobleza y las apariencias.
La trama se enciende con Leocadia y Alonso durante esta semana

Pero si hay una trama que estalla con fuerza en este capítulo es la relacionada con Leocadia de Figueroa. Alonso vuelve a pedirle que entierre el hacha de guerra con Margarita, pero ella se mantiene inflexible. Al mismo tiempo, Manuel está cada vez más enfadado al comprobar que don Lisandro continúa beneficiándose de su negocio debido a una maniobra de Leocadia. Enora, decidida a ayudarle, se compromete a encontrar una solución… y lo logra.
La joven entrega a Manuel un documento clave que le permite asestar el primer gran golpe contra Leocadia, convirtiéndola oficialmente en su enemiga a batir en esta quinta temporada. Junto a Toño, Manuel planea cómo utilizar esa información, aunque teme que Leocadia manipule una vez más a Alonso, que parece tenerla completamente bajo su influencia. Para Toño, la única salida es advertirle antes de que sea demasiado tarde.
La tensión alcanza su punto álgido cuando Pía se enfrenta duramente a Leocadia por defender a Curro. La señora pierde las formas y deja claro que no tolerará que nadie defienda al que considera un bastardo. Un choque frontal que anticipa consecuencias graves.
Ángela y Curro siguen en la cabaña

Y el clímax final llega con Ángela y Curro recluidos en la cabaña. Lorenzo, fuera de sí, amenaza con ir hasta allí y acabar con Curro si es necesario para recuperar a su prometida. En los últimos instantes del avance, alguien se aproxima al lugar, se escuchan gritos de alto… y Curro aprieta el gatillo. El disparo deja en el aire una pregunta que mantiene en vilo a los espectadores: ¿quién ha sido alcanzado?