La Promesa: La última esperanza de Curro y Ángela
Una boda que huele a imposición
En La Promesa, nada ocurre por amor verdadero… y la boda entre Ángela y Lorenzo es el mejor ejemplo.
Mientras Lorenzo continúa obsesionado con fijar una fecha cuanto antes, Ángela vive atrapada entre el deber y el miedo. La joven ya no soporta la presión y su desesperación empieza a volcarse, injustamente, sobre Curro, a quien acusa de no hacer nada para evitar lo inevitable.
Pero Curro, lejos de rendirse, está dispuesto a luchar. Y esta semana, decide enfrentarse cara a cara con Alonso para recuperar su estatus dentro de la familia.
Curro, de lacayo a secretario: el giro que nadie esperaba
El gran acontecimiento de la semana llega cuando Alonso, delante de toda la familia y del comandante, anuncia la noticia que lo cambia todo:
Curro deja de ser lacayo y pasa a ser su secretario personal.
Un ascenso social que no solo dignifica al joven, sino que lo convierte, de nuevo, en un miembro visible de la familia. Para Curro, es una victoria moral… pero también una responsabilidad enorme.
Su primer encargo no es sencillo: calcular la deuda con la señora de Figueroa. Un detalle que demuestra que este nuevo puesto viene cargado de trampas y decisiones delicadas.
El comandante, el motor y el juego de mentiras
Mientras tanto, Manuel recibe un golpe inesperado: no podrá vender sus licencias hasta que el comandante dé el visto bueno al motor.
Rivero no confía en nadie. Sospecha, acusa y presiona.
Enora, Toño y Manuel deciden ocultarle parte de la documentación, convencidos de que el comandante sabe mucho menos de lo que aparenta.
Pero el peligro es evidente: Rivero empieza a sospechar que Manuel le oculta información… y no es un hombre que perdone fácilmente.
Ángela, atrapada entre el deber y el amor
Lorenzo presenta a Ángela ante el comandante como su prometida, obligándola a fingir una felicidad que no siente.
La joven agradece a Curro haberla empujado a salir del servicio, pero entre ellos la tensión emocional sigue creciendo. Se aman, pero no pueden estar juntos.
Y cada gesto de falsa normalidad acerca más a Ángela a una boda que no desea.
Amor, orgullo y silencios peligrosos
En los pasillos de la casa, otras historias hierven en silencio:
- Carlo y María continúan su guerra fría. Pía intenta que cedan, pero ambos son demasiado orgullosos. Finalmente, Carlo acepta intentar ser el padre que el hijo de María necesita y se comprometen a anunciar su relación por el bien del bebé.
- Vera se derrumba por la ausencia de Lope y guarda rencor a Teresa. Samuel intenta mediar, pero las heridas siguen abiertas.
- Teresa y Cristóbal consolidan su relación, aunque alguien los ve en un momento romántico… ¿será una amenaza para ellos?
Martina, Jacobo y Adriano: un triángulo emocional
Martina intenta fingir que está bien, pero Margarita no le cree.
Jacobo organiza planes para los niños, pero Martina no deja de pensar en Adriano.
Él, herido, se niega al acercamiento.
Cuando por fin Martina admite que lo echa de menos y están a punto de besarse, Alonso y Ángela los interrumpen.
Una oportunidad perdida más.
Margarita y la carta secreta
El mayor golpe llega cuando Margarita revela a Curro que existe una posibilidad para impedir la boda de Ángela.
¿La clave?
Contactar con el conde de Ayala.
Sin embargo, ni siquiera ella puede garantizar que el plan funcione. El tiempo corre… y el destino parece cada vez más implacable.
¿Esperanza real o ilusión desesperada?
En La Promesa, cada avance es una batalla emocional.
Curro recupera su dignidad.
Ángela se ahoga en el deber.
Y el amor verdadero lucha por no desaparecer entre secretos, mentiras y conveniencias.
¿Será este el comienzo de la liberación de Curro y Ángela… o solo la antesala de una tragedia mayor?