EL ASCENSO DE CURRO DESATA UNA GUERRA SILENCIOSA

Avances semanales que sacuden los cimientos de La Promesa

En La Promesa, nada ocurre por casualidad. Y cuando el apellido, el honor y el poder se cruzan en el mismo salón, la tormenta es inevitable. Los capítulos que se emitirán del 19 al 23 de enero prometen una semana cargada de decisiones arriesgadas, alianzas peligrosas y verdades que ya no pueden seguir ocultas.

El palacio vuelve a ser un tablero de ajedrez… y esta vez, Curro se convierte en la pieza que todos quieren mover.EL ASCENSO DE CURRO DESATA UNA GUERRA SILENCIOSA || AVANCES SEMANALES de  #LaPromesa #series


El ejército entra en escena: Manuel bajo sospecha

La semana comienza con un golpe seco para las aspiraciones de Manuel. Cuando su proyecto aeronáutico parecía por fin despegar, la realidad cae como una losa: un comandante del ejército se presenta en La Promesa con una orden clara.

El motor no puede ser licenciado sin supervisión militar.

Manuel no estaba preparado para esto. El comandante, sí. Y se lo deja claro: aquí no se trata de sueños, sino de vidas humanas.

La gran pregunta recorre el hangar como un susurro venenoso:
¿Quién ha avisado al ejército justo ahora?

Doña Leocadia lo niega. Alonso, en cambio, no se calla y lanza la acusación que todos piensan: desde que ella ha llegado, la paz ha desaparecido.

Manuel, Toño y Enora optan por una jugada peligrosa: ocultar parte de la documentación. El militar finge no saber, pero observa. Analiza. Sospecha.

Y el viernes, el ejército sigue allí. Vigilando. Midiendo cada paso. Mientras Lorenzo de la Mata intenta disimular unos nervios que podrían delatar más de lo que él cree.


Curro y Alonso: un apellido que se recupera

Pero el verdadero terremoto emocional de la semana tiene nombre propio: Curro.

Ángela, cansada de promesas vacías, estalla. Le reprocha no estar haciendo nada para impedir la boda que amenaza con destruirlos a ambos.

Ese reproche lo cambia todo.

Curro se planta ante su padre y exige lo que le pertenece: su dignidad.

Alonso, acorralado por la culpa y la mirada de su hijo, promete cumplir. Y esta vez, lo hace.

El miércoles, delante de toda la familia y del comandante del ejército, el marqués pronuncia la frase que reescribe la historia:
Curro deja de ser lacayo. Ahora es secretario del Marqués.

No es solo un ascenso. Es un reconocimiento público. Un acto de reparación. Un padre que, tarde, pero al fin, asume su responsabilidad.

El viernes, Alonso le encarga su primera tarea oficial. El mensaje es claro: Curro ya no es invisible.


Ángela y Lorenzo: una boda que huele a cárcel emocional

Mientras tanto, el infierno personal de Ángela continúa.

Lorenzo no cede. Exige una nueva fecha. La exhibe como prometida incluso delante del comandante. La obliga a fingir, a sonreír, a respirar bajo un peso que la ahoga.

La tensión con Curro es insoportable.

Pero cuando todo parece perdido, Margarita mueve ficha. Insinúa una pista. Y el viernes revela el nombre que puede destruir a Lorenzo:

El conde de Ayala.

Cuando ese apellido entra en juego, los villanos empiezan a temblar.


Martina, Jacobo y Adriano: el triángulo que nunca se cierra

En el frente sentimental, Martina intenta recomponer su relación con Jacobo. Promesas románticas. Gestos forzados. Sonrisas que no convencen.

Adriano lo nota.

Jacobo presume del beso que los “unió más”. Martina miente. Y cada mentira pesa como una losa.

El viernes, la verdad emerge: Martina confiesa que echa de menos a Adriano. Están a punto de besarse… cuando el destino vuelve a intervenir.

Ángela y el Marqués los sorprenden.

En La Promesa, el amor prohibido siempre deja testigos.


El servicio: heridas abiertas y nuevas alianzas

Abajo, en la zona de servicio, la calma no existe.

María Fernández y Carlo Castejón chocan una y otra vez. Pía intenta mediar, sin éxito.

Vera se hunde por la ausencia de López y acumula rencor hacia Teresa. Petra, en el refugio, lidera un nuevo comienzo junto a Prudencio, Simona y Candela.

Toño propone vender churros para sobrevivir. Teresa y Ballesteros consolidan su relación… mientras alguien los observa en silencio.


Una semana que lo cambia todo

Esta no es una semana más.

Es una semana donde los hijos recuperan su nombre, los padres toman partido, el ejército vigila y el pasado regresa con sed de cuentas pendientes.

En La Promesa, nada vuelve a ser igual después de la verdad.


Pregunta final:

¿Será el ascenso de Curro el inicio de su libertad…
o el comienzo de una guerra que aún no imaginamos?