Netflix pone foco a uno de los episodios más duros de la historia reciente con ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’

Netflix amplía su apuesta por el documental de no ficción con ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’, una película documental que se adentra en los dos días que mantuvieron a España entera en vilo en julio de 1997.

Dirigido por Jon Sistiaga y Juanjo López, el proyecto reconstruye la cuenta atrás que desembocó en el asesinato de Miguel Ángel Blanco y el estallido social que marcó un antes y un después frente a ETA.

La película se centra en esas 48 horas decisivas, cuando millones de personas salieron a la calle como último intento por frenar una muerte anunciada.

No se trata solo de un repaso cronológico, sino de un retrato emocional y político de un país paralizado, unido por la indignación y la esperanza. El documental pone el acento en la movilización masiva, en la presión ciudadana y en la ruptura del miedo que hasta entonces condicionaba a buena parte de la sociedad vasca.

Producido por The Tintirin Team, el filme está liderado por Jon Sistiaga, periodista con una larga trayectoria en el relato de conflictos y memoria reciente, que ahora traslada ese enfoque al formato documental de larga duración. La propuesta huye del sensacionalismo y busca contextualizar el impacto real de aquellos días, tanto en la calle como en la conciencia colectiva del país.

Más allá del recuerdo, ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’ aspira a dejar constancia de un momento clave de solidaridad y compasión, cuando la respuesta ciudadana evidenció un cambio social profundo frente al terror. Un proyecto que no solo revisita el pasado, sino que invita a entender por qué aquel episodio sigue siendo una referencia moral y política casi tres décadas después.

Con este anuncio, Netflix suma un nuevo título de alto valor histórico a su catálogo y refuerza su línea de documentales centrados en la memoria democrática y los acontecimientos que marcaron a varias generaciones, apostando por un relato riguroso, humano y necesario.